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Introducción
Las orquídeas juegan un papel importante en los sistemas tradicionales de medicina, ya
que poseen gran cantidad de sustancias importantes (Bai, 2015; S. N. T. M. N. Banerjee, 2013;
Pradhan, Regmi, Ranjit, & Pant, 2016; Pradhan, Tiruwa, Subedee, & Pant, 2014; Utami,
Hariyanto, & Manuhara, 2017) tales como flavonoides, triterpenos y saponinas (Mencias &
Salazar, 2018). Estas especies sobresalen por su flor, la cual es la parte más atrayente de la
planta, y la que más varía en su tamaño, poseen tres sépalos y tres pétalos; de estos dos son
iguales y el otro es la parte más llamativa y se denomina labelo; cuya función es la tracción de
los insectos polinizadores, el polen es producido en la columna, y en la punta vamos a encontrar
la antera; el polen esta empaquetado (entre 4 y 8 paquetes) en masas denominadas polínios
(Mencias & Salazar, 2018). Aunque las semillas de orquídea son muy abundantes, las
orquídeas silvestres son bastante raras, ya que sus semillas están desprovistas de endospermo
y se hace difícil su germinación en condiciones naturales (S. N. T. M. N. Banerjee, 2013; T.
M. S. A. N. Banerjee, 2016; Hariyanto, 2015), lo que permite la conservación de especies de
orquídeas en peligro utilizando métodos in vitro. Esta situación muy similar al de otras
especies de plantas y requiere superar los desafíos debido al poco material vegetal disponible
(Ying Chena, 2015). Las técnicas de cultivo in vitro proporcionan un sistema práctico para la
multiplicación de especies de interés (Bhutani, 2016; Fracchia & Sede, 2016; Hariyanto, 2015;
Restanto, Santoso, Kriswanto, & Supardjono, 2016; Sameera, 2016; Vudala & Ribas, 2017).
La recolección y almacenamiento de germoplasma de orquídeas permite una conservación ex
situ segura (Merritt, Hay, Swarts, Sommerville, & Dixon, 2014). En 1984 en la Conferencia
Mundial de Orquídeas de Miami se acordó que el banco de semillas de orquídeas tenía el
potencial de hacer una contribución invaluable a la conservación (Pritchard, 2011). El interés
mundial por la conservación de orquídeas coincide con tiempos prósperos para el cultivo in
vitro. Existen muchas especies que están representadas por muy pocas poblaciones naturales y
están amenazadas por la destrucción del hábitat en sus diferentes formas (Calderón Sáenz,
2006; Vij, 2013), muchas de ellas pertenecientes al género Epidendrum (sinónimo de
Prosthechea) y registradas en el libro rojo de plantas de Colombia. El avance del conocimiento
es la clave principal de las acciones relacionadas con la conservación y la exploración
económica de los grandes bosques tropicales del mundo. La construcción de un escenario
basado en información sobre biodiversidad puede tener como objetivo establecer un plan
estratégico para el uso de especies de potencial económico, incluyendo orquídeas nativas
(Oliveira; & Silva, 2016). Dentro de la metas del Plan de Acción para el Estudio y la
Conservación de las Orquídeas de Colombia (Betancur, 2015), se establece como meta dentro