Abstract
En Colombia los niveles de vida mejoran cuando se brinda a sus habitantes la educación necesaria para su avance y desarrollo creativo que permita la influencia con su entorno. El sector educativo interactúa con el sector productivo gracias a un trabajo de sinergia que facilita el acceso a talento humano capacitado y acorde a las necesidades del sector productivo nacional y regional, enfocándose a una educación de talla internacional. Este artículo abordó entonces, en la pertinencia de los programas técnicos y tecnológicos ofrecidos por el SENA Centro Agroempresarial Regional César, como también la pertinencia de los aprendices en el ámbito laboral regional. Así pues, se encontró que la manera en que se definen los programas a ofrecer debe ser reestructurada, incluyendo no sólo la oferta laboral, sino también la demanda estudiantil de aprendices, pues según los datos, uno o dos programas llegan a formar el 25% a 30% de los aprendices mientras que esta misma cifra de aprendices certificados se logra también con 34 programas de menos de 30 personas.
